Mantenimiento de una huerta en casa. El riego y el abono

Para un buen crecimiento de los vegetales, debemos realizar algunas labores de mantenimiento de una huerta en casa, como el riego y la nutrición de los suelos.  Estas son labores en las que recae buena parte del éxito de nuestro proyecto agrícola. Veamos un poco en que consiste cada una.

Mantenimiento de una huerta en casa.

EL RIEGO.

El riego de un jardín debe hacerse en la medida necesaria que satisfaga las necesidades de los vegetales.  No todas las plantas tienen los mismos requerimientos de agua.  Las zanahorias requieren poca agua, en tanto que los pimientos absorben y necesitan mucha.  Por ello es conveniente utilizar un sistema de riego que, a la vez que nos permita ahorrar agua, suministre en forma diferencial, a cada grupo de plantas la cantidad de agua que requieran.

En climas húmedos y lluviosos, cuando el riego se da de forma natural, hemos de procurar que los sistemas de drenaje sean los adecuados y se puedan evacuar los excesos antes de iniciar el cultivo de hortalizas.  El mantenimiento de una huerta en casas, implica por supuesto, la construcción y verificación de estos sistemas.

EL ABONO:

En cuanto a la nutrición de los suelos, como ya lo hemos expuesto en otros artículos anteriores, la fertilización es una de las labores iniciales que forman parte de la preparación del terreno antes de sembrar. Ella se lleva a cabo con la adición de la materia orgánica, también conocida como compostaje, sobre cuya preparación también ya hemos hablado en forma suficiente.

Cada especie vegetal tiene requerimientos nutricionales específicos y diferentes en función del desarrollo de cada una.  Las hortalizas de hojas verdes, como la lechuga, las coles, los espárragos, el apio requieren mucho nitrógeno, mientras que los cultivos de raíces, como la patata, el rábano, el nabo y los tubérculos en general, necesitan mucho potasio y fosforo.

Dentro de las labores de mantenimiento de una huerta en casa, está por supuesto la supervisión y análisis de las plantas, para atender sus requerimientos nutricionales en el momento indicado.  Síntomas como exceso de hojas secas, ramas muertas y pérdida de color, son síntomas evidentes de que las plantas tienen deficiencias, de agua, de luz solar o de nutrición y estas deben ser atendidas de inmediato o de lo contrario pueden morir.

En conclusión, el riego y el abono son las dos labores de mantenimiento de una huerta en casa más importante y deben ser tomadas muy en serio. Si necesitas mayor información o requieres asistencia técnica por favor pincha aquí.

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